PLAZA D’OCTAVIÀ
Espacio histórico con ferias y mercado, destaca por sus cipreses imponentes, algunos de 22 metros, y su rica historia ligada a los monjes y acuñación de moneda.
Esta plaza, la cual nunca ha sido edificada, era la separación física entre el monasterio y la villa medieval. En este espacio de encuentro se celebraban las ferias anuales y el mercado semanal, y era también un espacio estratégico de defensa.
A partir del S. XVII la plaza se llama la era de los Monjes, ya que se acuñaba moneda y se hacía el pago del diezmo que los monjes cobraban como señores feudales de la villa. Posteriormente, la plaza también se llamó plaza de los monjes o plaza de la feria.
Entre los árboles que encontramos en la plaza, como robles americanos y autóctonos, encinas, sóforas, joras y cipreses (Cupressus semprevivens), hacemos mención especial de este último, llegando algún ejemplar a los 22 metros de altura.
En los jardines de alrededor se pueden contar hasta 33 cipreses de diferentes tamaños. Este árbol originario de Grecia, Turquía y Oriente Medio, fue introducido y difundido en la Península Ibérica de muy antiguo. En nuestro país siempre se encuentra plantado, nunca se ha naturalizado.
Es una especie muy longeva que puede llegar a vivir hasta dos mil años (de ahí el nombre de "sempervirens"), y quizá por eso siempre se le relaciona con el uso funerario.
Su madera es dura, resistente a la humedad, no se ve atacada por la carcoma y se utiliza en carpintería, tornería y escultura. Dice la tradición que elementos legendarios como el Arca de Noé y el templo de Salomón eran hechos en gran parte de ciprés.
PLAZA D’OCTAVIÀ
Espacio histórico con ferias y mercado, destaca por sus cipreses imponentes, algunos de 22 metros, y su rica historia ligada a los monjes y acuñación de moneda.
Bodega Modernista
Edificio modernista de Cèsar Martinell, combina modernismo y racionalismo, ofrece museo sobre historia cooperativa y elaboración del vino.
Casa Armet
Ubicación modernista en San Cugat con fachada asimétrica, torre-mirador, molino de viento y cerámica trencadís, ideal para amantes de la arquitectura.
Mercado Viejo
Situado en pleno centro de la ciudad, ocupa un edificio modernista único que forma parte del patrimonio de Sant Cugat.